Y allí, mis colegas del curso y yo, haciendo el canelo, grabando los proyectos, y demás cosillas... un disco duro que no funciona... un packaging más de la cuenta... la visita de Alejandro y Paco... y otras cosas demasiado duras para mencionarlas (nunca se sabe si el que está leyendo esto es un abuelete cardíaco). Que sí que nos hicimos la foto de rigor y a por unas cervezas (pa mi tinto).

Y la juerga se alargó incluso después de que se fuera el Hernán, que nos fuimos a comer y luego a la alameda. El Moy se largó y quedamos después con él.
Y un par de caciques después, un adiós Rafa, una vueltecita por el centro, una visitilla a ver Mac´s, volvimos a la alameda Esteban y yo y el Moy que no llegaba( y ese sería su día de infortunios particular jejeje. Leed su blog para más información jejejeejejeje). Y ya era como qué maricona eres Moy.
Pero al final quedamos con él en Triana y yo por lo menos acabé con un vacilón del carajo... que me levanté pa ir a mear y el suelo se movía, jajaja y cuando quitaron la mesita, uf.Y allí, hablendo los tres de sexo, y prácticas relacionadas (que el gordo de al lao o era parguela, o me miró como diciendo "escuchándote hasta me da asco ser un tío", pero que le den) ya con la última copa bien cargada en la sangre, nos fuimos.
Por cierto gracias Moy por dejarme dormir en tu casa.
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